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  • domingo 04 de diciembre del 2022

Entrevista | INIA: Proyecto RISBA no promueve el uso de transgénicos

Al contrario, garantizará la conservación de los recursos genéticos de la agrobiodiversidad nacional, restringiendo el ingreso de OVM, señala el director de Recursos Genéticos del INIA.

02 de julio del 2020

Entrevista: Enzo Alminagorta

Mediante la Resolución Ministerial Nº 0123-2020-MINGRI, del 27 de mayo del 2020, se publicó el proyecto normativo denominado “Reglamento Interno Sectorial sobre Seguridad de la Biotecnología para el Desarrollo de Actividades con Organismos Vivos Modificados para el Sector Agrario (RISBA)”. ¿Cuáles son sus objetivos y alcances? Todas las dudas sobre este polémico tema las responde el Ph.D. Carlos Alberto Amasifuen Guerra, biólogo, ecólogo con maestría y doctorado en ecología y biodiversidad, actual director de Recursos Genéticos del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA):

– Dr. Carlos Amasifuen, mediante la Resolución Ministerial Nº 0123-2020-MINGRI, del 27 de mayo del 2020, se publicó el proyecto normativo denominado “Reglamento Interno Sectorial sobre Seguridad de la Biotecnología para el Desarrollo de Actividades con Organismos Vivos Modificados para el Sector Agrario (RISBA)”.

– Dr. Carlos Amasifuen: ¿La intención del INIA, a través del proyecto RISBA, es abrir las puertas a los transgénicos, tanto para investigación, siembra y consumo para humanos y animales? ¿Dicho documento se elaboró sobre la base del consenso con los gremios de productores, los colegios médicos y de nutrición, la sociedad civil, etc.?

– El RISBA no promueve de ninguna manera el uso de transgénicos, por el contrario, pretende reducir los riesgos y potenciales efectos adversos derivados del uso de OVM no prohibidos, que por principio precautorio se deben analizar caso por caso, tal como lo establecen las normas y tratados internacionales suscritos y ratificados por el Perú. El Minagri ha puesto a consulta pública la propuesta del reglamento interno para recibir aportes, comentarios, observaciones y recomendaciones de los productores, organizaciones agrarias, entidades públicas y privadas, y sociedad civil en general, con la finalidad de tener un documento consultado y consensuado, en el sentido de garantizar la conservación de los recursos genéticos de la agrobiodiversidad nacional y los saberes de la agricultura milenaria; restringiendo el ingreso y liberación de organismos vivos modificados que puedan poner en peligro la identidad genética de nuestros cultivos, base para la seguridad y soberanía alimentaria del país.

– ¿El INIA velará sólo por el cumplimiento de la legislación sobre la materia antedicha, incidiendo en la prevención y fiscalización, o también participará en la promoción de la transgénesis y los productos transgénicos, a la vez de buscar la producción de transgénicos propios?

– Como usted lo menciona, el INIA incidirá en la prevención y fiscalización, pero de ninguna forma participa en la promoción de la transgénesis para su liberación, por el contrario, promueve la conservación de los recursos genéticos de la agrobiodiversidad y sus parientes silvestres en un entorno de sistemas de producción sostenible. Muestra de ello, nuestra institución en el último año ha promovido y reconocido dos Zonas de Agrobiodiversidad en el país, denominadas “Andenes de Cuyocuyo” en la región Puno y el “Parque de la Papa” en la región Cusco. Teniendo además, para el segundo semestre, el reconocimiento de dos Zonas de Agrobiodiversidad adicionales: ZABD de Qollasuyo y ZABD de Marcapata, ambas en la región Cusco.

LEY DE MORATORIA

– En concreto más de ocho años han transcurrido desde que el Gobierno (Ollanta Humala) aprobó y publicó la Ley Nº 29811 o Ley de Moratoria al ingreso y producción de organismos vivos modificados al territorio nacional por un período de 10 años. El artículo 3 de la misma norma tuvo tres exclusiones, una de ellas referida a “los organismos vivos modificados (OVM) destinados al uso en espacio confinado para fines de investigación”. En este sentido, seda

– El INIA no cuenta con campos experimentales ni ha realizado ensayos en cultivos transgénicos en campo abierto o invernaderos, en sus estaciones experimentales o predios asociados a agricultores a nivel nacional, de igual manera en ciencia animal, forestales o microorganismos. Por el contrario, los esfuerzos por conservar y usar de manera sostenible la agrobiodiversidad mediante estrategias participativas con los propios agricultores han venido y vienen siendo promovidos por el INIA desde sus inicios. Una muestra de ello son los recientes reconocimientos de dos (02) zonas de agrobiodiversidad en las regiones Puno (RM Nº 342-2019-MINAGRI) y Cusco (R.M. Nº 0081-2020-MINAGRI), donde se conserva y se cultiva una gran diversidad de tubérculos y cereales andinos por comunidades campesinas quechuas localizadas en más de 6,000 y 7,000 hectáreas. Asimismo, hemos intervenido de manera directa en la asistencia técnica de más de 519 productores en seis comunidades de la provincia de Sandia – Puno, y en esa misma línea, este año tenemos la meta de asistir a mas de 913 productores en el Parque de la Papa.

– ¿Qué capacidad instalada tiene el INIA en laboratorios, personal especializado, servicios y presupuesto para cumplir eficientemente y en escala nacional su papel de Autoridad Sectorial Competente en materia de seguridad de la biotecnología?

– El INIA ha desarrollado y fortalecido sus capacidades profesionales, de infraestructura y equipamiento para implementar la Ley N°27104 y su reglamento. Actualmente, cuenta con un laboratorio de detección de OVM implementado, protocolos estandarizados para realizar la detección cualitativa, y un equipo de profesionales especializados en esta materia. Además, se ha iniciado el proceso para la acreditación del Laboratorio de Detección de OVM, único para el sector público, bajo la norma ISO 17025. Se espera alcanzar la acreditación a finales del año 2020. Actualmente, se viene realizando pruebas de OVM en maíz, algodón y soya, y se ha atendido a entidades de regulación y empresas agroexportadoras que requieren certificación de material vegetal libre de OVM; para este fin se cuenta con un Laboratorio de Detección de OVM implementado.

Tabla 1: Muestreos aleatorios de resguardo y bioseguridad en campos de cultivo agrícola

– Algo más sobre este punto…

– El INIA viene desempeñando diversas actividades con relación a la regulación de la biotecnología e investigación. Cabe mencionar que actualmente el INIA tiene separada estructuralmente y funcionalmente estas dos áreas. En su rol de regulador, el INIA viene realizando diversas actividades como: gestión para la aprobación del Reglamento Interno Sectorial sobre Seguridad de La Biotecnología, implementación de sistema de calidad NTP 17025 en el laboratorio de detección de OVM, análisis moleculares de productos agropecuarios para la detección de OVM, desarrollo de protocolos de laboratorio para la detección de OVM en plantas y alimentos procesados, análisis de productos agrícolas primarios de importación y exportación para descartar presencia de OVM, inspecciones anuales de campos de cultivo de maíz amarillo duro (MAD) para detectar presencia de OVM, capacitación al personal en detección, cuantificación y análisis de riesgos de OVM, difusión de información sobre Bioseguridad y Biotecnología moderna, entre otros.

– En vista que queda menos de dos años para la expiración de la Ley Nº 29811, ¿Ud. considera que debería prolongarse su vigencia?

– Como profesional vinculado a la conservación de los recursos genéticos y la agrobiodiversidad y como investigador promuevo la producción sostenible que revalora la cultura y los saberes ancestrales de los pueblos andinos, costeros y amazónicos, apuesto por la valoración y el uso del germoplasma de nuestro país, el cual permite que los pequeños agricultores tengan la posibilidad de vincular su producción al mercado nacional e internacional. Considero que debemos seguir recibiendo aportes y comentarios de la sociedad civil y de manera especial de los agricultores y, para ello, es esta consulta normativa. Sin embargo, hay que aclarar que esta propuesta del RISBA viene planteándose desde el año 2015, y no permitirá el ingreso y liberación de transgénicos en ninguna de sus modalidades.

– ¿Tiene el INIA alguna iniciativa o algún proyecto orientado a la obtención de transgénicos propios? ¿En qué rubros y en cooperación con qué organismos locales o internacionales?

– Como lo mencioné anteriormente, el INIA ni el sector Agricultura tienen proyectos o iniciativas orientadas a la obtención de transgénicos.

SALUD Y DIVERSIDAD

– Por otro lado, algunos críticos manifiestan que los OVM podrían tener un efecto adverso contra la biodiversidad y la salud. ¿En cuánto tiempo se puede confirmar o descartar esos riesgos, reconociendo que el transgénico más antiguo data de 1996?

– Existe mucha información al respecto, muchas de ellas circulan en las redes sociales con escasa información técnica, los análisis e investigación al respecto continúan desarrollándose. En el tiempo se podrá esclarecer la existencia de los efectos de OVM en la salud. Para el contexto de la biodiversidad, en algunos países asiáticos, se ha evidenciado que los OVM interfieren en el flujo génico y pueden tener un efecto sobre las plantas cultivadas y sus parientes silvestres del entorno.

– ¿Ha recibido el INIA solicitudes para autorizar la importación de materiales transgénicos para reproducción?

– A la fecha, el INIA no ha recibido solicitud alguna dirigida a autorizar la importación de materiales transgénicos para reproducción, en cumplimiento de la Ley de moratoria.

– ¿Desea añadir algo sobre el tema en mención?

– El INIA del Minagri iene como función misional la conservación y valoración de los recursos genéticos de la agrobiodiversidad, tal es así que se vienen conservando y valorando más de 14,000 accesiones de germoplasma vegetal que corresponden a 47 colecciones y más de 3,050 individuos de germoplasma en camélidos sudamericanos (alpacas y llamas), distribuidos en todo el país. El RISBA, con los aportes de la ciudadanía, permitirá garantizar la conservación y el resguardo de los recursos genéticos de la agrobiodiversidad nacional, restringiendo el ingreso de organismos modificados que puedan poner en peligro la identidad genética de nuestros cultivos, base para la seguridad y soberanía alimentaria del país. Recordemos que esto es una consulta y no existe norma alguna aprobada.


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