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  • viernes 12 de abril del 2024

La mecedora del MINAGRI

31 de octubre del 2016

Escribe: Ing. Eco. Juan José Vera del Carpio, Director Técnico de la Asociación «Kausa»
 Desde el segundo gobierno del arquitecto Fernando Belaúnde Terry, a lo largo de 36 años, nos ha tocado vivir varios  relevos de gobierno y de ministros, incluyendo obviamente al de Agricultura.

  • En todos los casos  siempre tuvimos la esperanza de ver nuevos tiempos  y escenarios. Pero el  único gran cambio en este período comenzó en la segunda década de los años 90,  cuando la   agroexportación pasó a revolucionar  la producción nacional, gracias a la apertura de la economía nacional ante el  mundo y los posteriores tratados de libre comercio (TLC).
  • Primero, quedaron atrás  las cifras de las agroexportaciones tradicionales (algodón, azúcar, lana de ovino y algo de cacao, básicamente). Luego se logró una balanza de pagos sectorial positiva, situación  casi inalterable hasta ahora. Pues es más lo que vendemos al exterior que lo que le compramos. Y aquí paramos de contar.
  • Todo el resto ha sido y es  más de lo mismo, tanto que el grueso de la pobreza rural continúa en pie, nuestra dependencia alimentaria del exterior  crece y la incompetencia estatal ni se inmuta.
  • De allí que en el resto de la economía agraria sigamos en el marasmo en el que nos dejó la pos-reforma agraria o microparcelación de predios. Una estructura de propiedad pulverizada,  donde los pequeños productores continúan  arrastrando miserias de vida, ante la ausencia de políticas públicas que inyecten esperanza, innovación y bríos en el campo.
  • Analicemos sólo  el último año agrícola:
    TASA ANUAL DE CRECIMIENTO   %
    Sector Agropecuario 4.4
    Agricultura 1.5
    Ganaderia 7.9

     Fuente: BCRP – INEI. Elaboración propia

 
La herencia final recibida por la nueva administración sectorial se resume en lo siguiente:

  • El agro nacional en  conjunto creció  sólo 4.4% en el período agosto 2015-agosto 2016.
  • El subsector agrícola (incluyendo  productos de exportación) subió apenas 1.5%, índice magro incluso ante la modesta  tasa de crecimiento poblacional: 1.6%. Esto quiere decir que el agro no creció, siquiera para mantener el ritmo de aumento de la población consumidora. Hubo notables avances en aceituna, café, cebolla, limón y uvas, pero también alarmantes retrocesos en quinua, ajo y maíz amiláceo.
  • En el sector pecuario  la situación fue diferente, porque subió 7.9%. Pero como  ya es tradicional  la producción de pollo lideró el crecimiento, con un espectacular 13.4%, seguida por la de huevos, con 4.4%. En cambio en otras carnes (de ovino, caprino, camélidos, cerdos, etc) la caída fue de -3.6%.
  • En realidad estas  cifras reflejan lo que todos esperábamos  tras el contundente fracaso gubernativo de la inefable pareja presidencial Ollanta Humala TassoNadine Heredia Alarcón. Es decir, la consolidación del  modelo que privilegia a la expansión neolatifundista, oligopólica, agroindustrial y agroexportadora, a la vez de marginar  a los pequeños productores y las comunidades campesinas y nativas  con casi nulo poder de negociación ante el Estado y el mercado.
  • De allí que “la vieja poltrona de la burocracia nacional” que es el Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI)  ahora sólo se mece ante  la patética  parálisis gubernativa, sin visos de cambio sustancial y esperanzador.
  • En las últimas semanas se ha visto con preocupación ostensibles aprestos burocráticos por  engullirse el próximo año más de 6,000 millones de soles entre los  presupuestos del gobierno central y  de los subnacionales, más  600 millones de presupuesto nuevo.
  • ¿Dónde está el  cambio o kambio de fondo que se prometió dar?. Todo sigue igual y hasta peor. Pues los programas y proyectos son los mismos, las personas  casi las mismas (excepto el viceministro colocado por Vladimiro Montesinos), la normatividad igual  y  la programación también.
  • La vieja poltrona burocrática se siente realizada acomodando gente,  a la que se ha dado en gracia repetir el mensaje de que ¡todo va estar bien!. Cuidando o más bien tratando de evitar que el embalse de reclamos y la ausencia de una buena lectura de la realidad sobrepasen a  las endebles estructuras gubernativas.
  • En otras palabras, creo que estamos ante cinco años de más de lo mismo o peor. O sea ante una nueva oportunidad perdida para siempre.

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