Plátanos de Isla: calidad, sabor y nutrición desde Lima

Los plátanos de isla de la marca Viñas de Santo Cristo representan una propuesta agrícola que combina tradición, cuidado del cultivo y un enfoque claro en la calidad del producto. Provenientes de la región Lima, específicamente de la provincia de Cañete, distrito de Mala, estos plátanos son producidos por Corzo Beltrán Sandra Paola, una agricultora que ha sabido consolidar un proyecto sostenible y diversificado en el tiempo.

Este producto se comercializa en presentación de costal, con un peso de 100 unidades, lo que lo convierte en una alternativa ideal tanto para comerciantes mayoristas como para negocios de alimentos, mercados locales y distribuidores que buscan un suministro constante. El pedido mínimo es de 100 unidades y su disponibilidad es durante todo el año, una ventaja clave frente a otros productos estacionales. Además, existe la posibilidad de contactar directamente al productor, fomentando una relación más cercana y transparente entre el campo y el mercado.

Reseña del producto

El plátano de isla es reconocido por su sabor dulce y delicioso, así como por su valor nutricional. Se trata de una fruta rica en vitaminas C y B6, fundamentales para el fortalecimiento del sistema inmunológico y el correcto funcionamiento del sistema nervioso. Asimismo, aporta minerales esenciales como potasio, calcio, sodio e hierro, que contribuyen al equilibrio electrolítico, la salud ósea y la prevención de la anemia.

Desde el punto de vista físico, el plátano de isla se caracteriza por ser un fruto de exterior anguloso, con una longitud que varía entre 15 y 30 centímetros. Su cáscara es de color amarillo, pero tiende a mancharse rápidamente de negro a medida que madura o se “quema”, un proceso natural que no afecta su sabor ni su calidad interna. A pesar de ello, suele aguantar varios días en buenas condiciones.

La pulpa es uno de sus rasgos más distintivos, ya que presenta tonalidades que van del rosado al naranja, lo que lo diferencia visualmente de otras variedades de plátano. Su vida útil es de 2 a 4 días, por lo que se recomienda una adecuada rotación y consumo oportuno para aprovechar al máximo su frescura.

Usos y recomendaciones

Gracias a su sabor y textura, el plátano de isla es altamente versátil en la cocina. Se utiliza con frecuencia en ensaladas de frutas, jugos naturales y como complemento ideal para loncheras escolares. Su dulzor natural lo convierte en una opción saludable para reemplazar snacks procesados.

Por su composición nutricional, este fruto es especialmente recomendado para niños, ya que apoya su crecimiento y desarrollo. También es indicado para mujeres embarazadas y madres lactantes, debido a su aporte de vitaminas y minerales esenciales. Asimismo, es un alimento muy valorado por deportistas, ya que el potasio contribuye a la función muscular y a la recuperación física. Las personas mayores también se benefician de su consumo, al ser una fruta de fácil digestión y alto valor energético.

Reseña del productor

La historia detrás de los plátanos de isla de Viñas de Santo Cristo es la de una iniciativa agrícola nacida del esfuerzo y la visión emprendedora. La incursión en el mundo de la agricultura comenzó cuando se adquirió una parcela en Mala, con la decisión firme de dedicarse al cultivo de la uva y el plátano. Con el paso del tiempo y la experiencia acumulada, el proyecto fue creciendo y diversificándose.

Fruto de este desarrollo, se inició la elaboración de derivados de la uva quebranta, destacando la producción de pisco artesanal de uva quebranta, lo que demuestra un enfoque integral del aprovechamiento agrícola. La actividad productiva se desarrolla en la región Lima, y comenzó formalmente en el mes de agosto del año 2015, consolidándose desde entonces como una propuesta comprometida con la calidad y el trabajo constante.

En conjunto, los plátanos de isla de Viñas de Santo Cristo no solo ofrecen un producto fresco, nutritivo y sabroso, sino que también reflejan una historia de dedicación agrícola, identidad regional y contacto directo con el productor, valores cada vez más apreciados en los mercados actuales.