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Apicultura: Desarrollan tecnología para criar abejas sin aguijón

Alrededor de 150 especies identificadas de abejas en la Amazonía producen miel y polen

06 de octubre del 2020

En favor del progreso de comunidades rurales. Una variedad de abejas silvestres originarias, cuya característica principal es que carecen de aguijón, se han convertido en un gran insumo para la apicultura de la Amazonía peruana.

El Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) desarrolló una tecnología para mejorar y masificar la crianza de estos insectos, ayudando a preservar la especie. De esta forma se potenciará el aprovechamiento de la especie, que es domesticada desde tiempos ancestrales por comunidades indígenas y rurales amazónicas.

En el pasado, los apicultores de facto se internaban en la selva hasta llegar a las colmenas, situadas en árboles, para extraer miel y polen. Esta experiencia fue analizada y potenciada desde que en 2017, el IIAP, con apoyo de Concytec, investigó la actividad en la región Loreto.

En la Amazonía Peruana existen 150 especies identificadas de abejas sin aguijón que producen miel y polen. Solo en Loreto se han hallado 69 y, en San Martín otras 51, según explicó el responsable del  laboratorio de Entomología y coordinador del proyecto “Abejas nativas” del IIAP, el biólogo César Delgado Vásquez.

De todo el universo de especies, solo tres son aprovechadas por el 80% de apicultores amazónicos. Esto porque, desde hace mucho tiempo, identificaron en su miel y polen importantes valores nutricionales y medicinales.

Los colaboradores de la investigación, apicultores rurales de Loreto y de los comunidades indígenas Bora, Kukama y Ticoma; aprovechan el producto de la Ronsapilla (Melipona ebúrnea) para tratar al menos 21 enfermedades al mezclarlo con extractos de plantas medicinales.

Mientras que la Ronsapilla negra (Melipona illota) y la abeja Ramiche, producen una miel con características bioquímicas sobresalientes –a diferencia de la abeja Apis mellifera criada en costa y sierra y que son importadas de Asia y África.

Nutritiva y curativa

La miel de estas abejas sin aguijón contiene una gran cantidad polifelones (antioxidantes naturales). Además de presentar un PH ácido que evita la proliferación de bacterias, hongos y otros microrganismos dañinos para la salud. Además de tener un 58% de azúcares, que la hace un excelente cicatrizante y antiséptico.

La miel de estas abejas sirve para tratamientos de infecciones respiratorias, curación de heridas, regulación de la glucosa y para prevenir la diabetes. Y esto es gracias a la evolución que han desarrollado en la Amazonía: una mayor capacidad de aprovechar la diversidad de plantas.

Sus capacidades son superiores por los árboles que visitan. En lugar de construir su colmena solo con la cera que produce, las abejas sin aguijón producen una cera que se nutre con la resina y otros nutrientes de los árboles y plantas de la Amazonía. Su panal se construye en troncos huecos –simbiosis que se vio afectada por la extracción de los apicultores indígenas-.

La tecnología

Para evitar el impacto forestal de la apicultura, Delgado Vásquez planteó la fabricación de cajas tecnificadas que operan como un panal artificial, similar a la de apicultores tradicionales, pero hecho de madera de árboles aceptados por las abejas. Así se simula su hábitat.

Las abejas silvestres son colocadas en estas colmenas artificiales para tener un manejo adecuado y racional de su miel y polen. Es un aprovechamiento sostenible que evita la pérdida de biodiversidad de especies por actividades del hombre y control de plagas.

La capirona y el tornillo son especies ideales para las cajas tecnificadas. Pero el cedro, caoba o las maderas de aserraderos deben ser evitados. Gracias a las primeras se logró producir 10 litros de miel, en lugar de los dos usuales que se obtenían. Estas han sido promocionadas en Expoamazónica como miel de alta calidad –logrando mejoras económicas-.

Ya son muchos los apicultores rurales que trabajan con las cajas del IIAP. Se está trabajando en áreas naturales protegidas como las Reservas Nacionales Pacaya Samiria, Allpahuayo Mishana y Pucacuro (Loreto), y el Parque Nacional Tingo María (Huánuco), entre otras.

El próximo reto es concretar el próximo año la continuación de estudios sobre metabolitos secundarios de la miel y polen para profundizar sobre los beneficios nutricionales y medicinales del “oro líquido”.

El objetivo también es incrementar la producción con las cajas tecnificadas, transferencia de conocimientos y capacitación constante de los apicultores. Para esto se espera el poyo del Grupo Técnico Nacional de Polinizadores y del Ministerio de Agricultura y Riego para que se incluya a la Meliponicultura en el Plan Nacional de Desarrollo Apícola.

Cabe precisar que la crianza de abejas sin aguijón se desarrolla también fuero del país, pero Perú tiene la ventaja de poseer una gran variedad de especies. Según la IIAP, esta actividad socioeconómica tiene el potencial de ser factor de progreso y bienestar sostenible a través de las abejas.

 


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