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  • sábado 15 de junio del 2019

Proyecto del Centro Internacional de la Papa y FIDA transfirió tecnología e innovaciones a 1 700 productores

El objetivo es la producción de papas en un contexto de cambio climático

05 de junio del 2019

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Centro Internacional de la Papa (CIP), el cuatro de junio último, presentaron los resultados del proyecto “Fortalecimiento de la innovación para mejorar los ingresos, la seguridad alimentaria y la resiliencia de productores de papa en Bolivia, Ecuador y Perú”.

Dentro de este marco se brindó acceso a tecnologías innovadoras y capacitación a agricultores andinos de bajos recursos para producir papas climáticamente inteligentes y libres de enfermedades; como asesoría para el desarrollo de cadenas de valor que consoliden sus negocios, y plataformas para el intercambio de conocimiento con gobiernos locales e investigadores.

El proyecto, desarrollado entre el 2015 y el 2018, fue coordinado por el CIP y financiado en su totalidad por FIDA, y benefició a 400 familias de agricultores en cada uno de los tres países mencionados. Asimismo, las actividades derivadas del proyecto también lograron un efecto positivo indirecto en 1 300 familias en Perú, 1 150 en Bolivia y 1 135 en Ecuador.

LIBRO “SOY PAPA, NO PAPÁ”

Producto de dichos esfuerzos también se publicó el libro “Soy papa, no papá”, que recoge las buenas prácticas en materia de innovación alimentaria, con base en los cambios generados en y por cinco de sus protagonistas.

Dicha publicación fue presentada en el evento “Innovando para la seguridad alimentaria y Resiliencia en los Andes”, organizado por ambas instituciones en colaboración con el Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI) y otros socios estratégicos en la región andina, el cual sirvió también como plataforma para que FIDA le otorgue oficialmente al CIP, el Premio a la mejor donación que el organismo ha realizado durante el último año en la categoría “Gestión del conocimiento”, debido a su labor de acompañamiento en el fortalecimiento de capacidades para mejorar la eficiencia en las intervenciones del fondo, a través del intercambio de experiencias con agricultores de la región.

“La colaboración entre el CIP y el FIDA aprovecha el expertise de nuestro centro en el desarrollo de tecnologías para la producción de papa y metodologías de gestión de conocimiento, y las aplicó en las experiencias que el FIDA estaba realizando con agricultores en Bolivia, Ecuador y Perú facilitándoles medios que aumenten sus ingresos y mejoren su seguridad alimentaria”, señaló la Dra. Barbara Wells, directora general del CIP.

“La aplicación de este modelo de cooperación es un ejemplo para seguir que tiene un enorme potencial de réplica y escalabilidad en otras instituciones internacionales; así como también por gobiernos y el sector privado, permitiendo el crecimiento y desarrollo de decenas de miles de personas en el mundo”, agregó.

Por su parte, Jesús Quintana, jefe de la Oficina para la región Andina y el Cono Sur del FIDA expresó que “nuestra alianza con el CIP y los gobiernos de la región resulta muy valiosa y nos fortalece a todos: identificamos innovaciones orientadas a mejorar las condiciones de vida de los pequeños agricultores rurales y fomentamos el uso de la tecnología para una mayor productividad y resiliencia. El impacto en sus organizaciones y comunidades resulta transformador, les genera ingresos sostenibles, alimenta a sus familias y rompe el círculo de la pobreza”.

“Como actores del sector público, reconocemos los valiosos aportes brindados por instituciones como el CIP y el FIDA, quienes están trabajando permanentemente en el sector rural. Da mucha satisfacción ver la red que se ha generado tras su labor, que nos está dando lecciones, oportunidades y enseñanzas para aplicar en general en el sector ya que el impacto directo e indirecto de los resultados es gigante. En hora buena se ha rescatado este conocimiento en un libro que ha identificado estas lecciones aprendidas; a nosotros nos ayuda muchísimo en esta nueva mirada como Estado”, expresó el Ing. Jorge Sáenz Rabanal, jefe de gabinete de asesores del Ministerio de Agricultura.

Quienes deseen acceder al libro “Soy papa, no papá”, pueden hacerlo ingresando a https://cgspace.cgiar.org/handle/10568/101463

PROYECTO EN PERÚ

En Perú, la zona de acción del proyecto fue Cutervo y Chota en Cajamarca, y Huarochirí y Yauyos en Lima. Allí, los agricultores accedieron a nuevos conocimientos y herramientas para el manejo del cultivo de papa que les permitió mejorar el nivel de rendimiento de sus cosechas, reducir estratégicamente su gasto en insecticidas y disminuir la incidencia de enfermedades de los cultivos de sus localidades; lo que tendrá una repercusión positiva a largo plazo en sus ingresos.

Asimismo, las capacitaciones brindadas durante el proyecto tuvieron gran acogida entre las mujeres agricultoras quienes vienen asumiendo un rol cada vez más protagónico en sus comunidades, al asumir las riendas de la gestión de sus campos de cultivo; y que corresponde con un deseo propio de colaborar más en la actividad que aporta a su economía familiar y la de su propia comunidad; y con el interés de capacitarse.

 


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